Estás aquí:

InicioNoticiasResidencia Zurimendi: Primer año de vida

La Residencia Zurimendi abrió sus puertas el 2 de Julio de 2008.

Residencia Zurimendi. Celebración.

Residencia Zurimendi: Primer año de vida

La Residencia Zurimendi abrió sus puertas inicialmente con tres usuarios, para posteriormente, ir incorporándose el resto, hasta cubrir las 18 plazas disponibles. Estrenamos casa y como suele pasar en estas ocasiones, han ido surgiendo pequeños imprevistos que se han ido solucionando día a día.

La mayoría de usuarios provienen de recursos de larga estancia (ingresos de 15 años), en los que no realizaban actividades, causa de diversos grados de deterioro en las capacidades cognitivas y conductuales. Uno de los principales objetivos de la Miniresidencia, es trabajar sus habilidades sociales y su adaptación psicosocial, usando diversas herramientas, como talleres de lectura, psicomotricidad, taller de conocimiento del entorno, autocuidados, etcétera…, con supervisión las 24 horas del día. Los usuarios, participan activamente en la vida de la residencia, ordenando sus cuartos, así como las zonas comunes y ajardinadas. Después de casi un año de trabajo, ya se empiezan a ver resultados, reflejados en el bienestar de los usuarios.

Además de la adaptación a la nueva vivienda y nuevos compañeros, los usuarios también se han adaptado a la vida del pueblo. A pesar de la incertidumbre inicial por parte de los vecinos de Galdames, su integración es cada vez mayor, llegando incluso a participar de actividades municipales, como clases de yoga, el uso del polideportivo o participando en las fiestas populares.

El resultado de todo el esfuerzo realizado tanto por parte de Argia como por parte de Eragintza, es la mejora real en la calidad de vida de todos nuestros usuarios y de la que a continuación les hacemos partícipes:

"Ingresé hace ocho meses en la Residencia de Galdames y estoy contenta del trato que estoy recibiendo. Tengo motivos para estar a gusto, pues estos profesionales y compañeros son excelentes personas. Si estoy triste o alegre, todos se vuelcan conmigo. Mi estancia aquí es muy positiva. Los coordinadores también hablan y nos orientan hacia lo positivo. Si algún día recibo el alta, me llevaré una experiencia muy positiva en el corazón.”